Un gol que puede valer una Liga

Sobre la hora (minuto 92) y de forma agónica,  el Real Madrid ganó (0-1) al Alavés en Mendizorroza,triunfo que le permite terminar el año y comenzar el 2024 como líder,  después del empate (1-1) del Girona en casa del Betis. Ambos empatan en el primer puesto con 45 puntos, pero por aquello de la diferencia de goles, sitúa al Madrid  en el liderato.

   Lucas Vázquez, solo sin que nadie le vigilase cabeceó con convicción, el saque de esquina que con su perfección habitual ejecutó Kroos. Un gol que resolvió un partido más que gris del Madrid  que no supo cómo salir de la tela de araña que le tejió Luis García y que muy bien llevaron a cabo un disciplinado Alavés.

  Fue una noche muy espesa de los de Ancelotti, que no se enteraron de lo que iba el partido durante todo el primer tiempo ante el rocoso equipo de Vitoria que vendió cara su derrota. Desestabilizó al Madrid, haciendo un gran despliegue físico  que desenchufó a los blancos,que en ningún momento estuvieron cómodos. No hacían  circular el balón como otras veces. El mérito era del Alavés, que supo cortar  las conexiones  del centro del campo del Madrid. Bellingham, era el ejemplo de ello, apenas conectó con sus compañeros que se movían por un campo lleno de trampas.

     Fue el típico partido de mucho desgaste y poco juego. El quipo local, muy ordenado y disciplinado colapsó el ingenio y la clase de los madridistas, cuyas estrellas no aparecieron.

   Durante el primer tiempo nada ocurrió. Todo eran acercamientos en ambas áreas pero sin ningún peligro. Lo más destacado fue un duro disparo de Valverde que despejó Sivera. El Alavés, fue valiente  durante el primer tiempo y se acercó con demasiada facilidad al área madridista pero, ahí morían sus intentos por falta de precisión. Tanto Blanco como los laterales Rebbach y Rioja, buscaban al delantero Samu que estaba muy bien vigilado tanto por Nacho como por Rüdiger, el comandante de la defensa, el mejor del partido. El alemán, está inmenso.

   El intenso pero feo primer periodo finalizó sin nada que llevarse a la boca. En el segundo tiempo, todos esperábamos más fútbol y más movilidad pero comenzó igual.
   En el minuto 55,  cambió el destino del encuentro. Nacho, fue expulsado,justamente,por una entrada por detrás al delantero Samu Omoridión. El colegiado Díaz de Mera en primera instancia le sacó tarjeta amarilla. El VAR, le llamó para que lo reconsiderase y viendo las imágenes, expulsó al capitán Nacho por esa entrada peligrosa  e innecesaria. Si ya tenía problemas el Madrid con los centrales, hay que añadir uno más. Ancelotti, entonces sacó a Tchouaméni para jugar de central, sacando del campo a un cansado Modric.

   Quedaba más de media hora y el Real se quedaba con diez jugadores. Todo pintaba mal para el Madrid. Pero lo que son las cosas, esa expulsión cambio el partido. En el Madrid salió  ese espíritu indomable tan suyo y a base de carácter se adueñó del balón.
  En el Alavés, sucedió todo lo contrario se desorientó y no supo aprovechar la ventaja de jugar con uno más. Nunca inquietó a Kepa y encima ellos sufrían más que el rival. Bellingham ya tuvo más presencia; Brahím y Rodrygo lo intentaban intercambiándose las bandas bajo la batuta de Kroos, con las subidas de Lucas Vázquez y Fran García por los laterales y el trabajo de Valverde.

  Poco más sucedía. Hasta que en el tiempo añadido apareció al que nadie esperaba, Lucas Vázquez que cazó de cabeza un magnífico lanzamiento de saque de esquina de Kroos, que sirvió para ganar el partido y terminar el año como líder .
  Ese remate de Lucas Vázquez,canterano ejemplar que siempre está para lo que necesite el equipo, en el tiempo añadido, es  momento Real Madrid, es la prueba de  ser un líder en el peor día de fútbol y en inferioridad. Ese gol puede valer una liga.

Y esto es todo por este año, amigos. ¡¡FELIZ NAVIDAD!! Y todo lo mejor para el próximo año, os deseo de todo corazón a todos los que con tanta generosidad me seguís. Un abrazo.