Joselu aúpa al Madrid a lo más alto

El Real Madrid salió del Coliseum de Getafe como líder en solitario, al vencer por (0-2) al equipo local en partido aplazado por la Supercopa de España. Esta es la primera derrota de los de Bordalás en casa, donde estaban invictos.
   Los blancos consiguieron tres puntos valiosos que le devuelven a lo más alto de la liga. Un jugador brilló con luz propia, Joselu, autor de los dos goles. Ese delantero, todo un meritorio, un ariete de toda la vida que desde la humildad y el trabajo, se está haciendo un hueco importante en este Madrid de tantas estrellas. Su lema, el bregar con la defensa y los rudos centrales. Se hizo merecedor  a ser declarado el jugador más valioso del partido. Lo merecía y lo consiguió.

    Ante el Getafe, el ariete resolvió el importante partido del Madrid para sus intereses ligueros, con dos goles de auténtico 9. El primero, en el minuto 14  de cabeza a pase de  Lucas Vázquez, que cuajó un magnífico partido y el segundo, en el 55, con un zurdazo tras un control que rompió a su marcador  y que cogió al guardameta Soria a media salida.
     El delantero que llegó al Madrid sin hacer ruido ya lleva 12 goles en la temporada, cumpliendo a la perfección el papel que le encomendaron al lograr la cesión del Espanyol.

    Joselu, tuvo el santo de cara. Todo lo contrario que Vinicius que se quedó dos veces solo ante Soria y en las dos falló dos goles cantados, o mejor dicho el portero le ganó esos dos duelos. A veces, buscar la genialidad  cuando lo más recomendado es buscar la sencillez, es contraproducente. Y eso fue lo que le pasó a Vinicius que a falta de 15 minutos fue sustituido por Rodrygo.

   El Coliseum no fue tan fiero como se presagiaba y donde el Real Madrid manejó el duelo con autoridad y suficiencia. En un ejercicio notable, los de Ancelotti pudieron golear a un Getafe con la presión muy alta y la defensa de cinco muy adelantada. También tuvo sus oportunidades. Las generaron Greenwood, un muy buen jugador, y Mayoral, pero chocaron con la madera  y con una gran intervención de Lunin, que claramente le ha ganado el puesto a Kepa.

   La verdad es que uno esperaba más del Getafe, un equipo que siempre es un dolor de muelas para el rival. Se mostró muy contemplativo, algo extraño en un equipo muy peleón. Durante la primera parte apenas hubo noticias de los azulones. En el segundo periodo, mejoraron las prestaciones con algunos cambios, pero sobre todo por el cambio de posición de Greenwood, que pasó de la banda izquierda a la derecha, con incursiones y disparos del inglés que llevaron cierto peligro.

    El Madrid, como viene haciendo en los últimos partidos, volvió a ser un equipo serio y solvente. No pasó de un tono medio pero solventó la papeleta con mando en plaza y mucho oficio.
    Ancelotti, pensando en el derbi, introdujo tres cambios.  Modric, Lucas Vázquez y Joselu  lo hicieron por Kroos, Carvajal y Rodrygo, que descansaron aunque Carvajal y Rodrygo entraron en la fase final. Y los tres que jugaron como titulares cumplieron con creces. Lucas Vázquez estuvo espléndido; Modric, volvió a brillar y de Joselu ya lo hemos dicho todo. Otro que estuvo a gran nivel fue Tchouaméni, que tras el descanso tuvo que jugar de central por lesión de Rüdiger.

   En efecto, Rüdiger, y es la mala noticia para el Madrid, se tuvo que retirar al descanso por un fuerte golpe en el muslo izquierdo que le hace ser una seria duda para el derbi del domingo. Tchouaméni, que era el cambio del alemán en el eje central de la defensa, no estará tampoco al recibir tarjeta amarilla, la quinta de la cuenta.

   El colegiado De Burgos Bengoetxea, dio la nota al no señalar  un penalti clamoroso a Brahim, al borde del final. El VAR se hizo el mudo y el ciego.

    El Real Madrid sigue ganando y se va acercando al objetivo que se ha marcado: dejar la liga encarrilada en este mes de febrero. El Real,llegará al derbi con dos puntos de ventaja sobre el Girona y con 10 sobre el Barça y el Atlético de Madrid. Dos triunfos frente al Atlético el  próximo domingo y después contra el Girona, los dos partidos en el Bernabéu, dejarían la liga prácticamente  en las manos de los blancos. ¿Cuento de la  lechera? No, quieren que sea real.