España sigue de dulce y se cita con Alemania

La selección española, después de un pequeño susto, pasa a  cuartos de final de la Eurocopa tras golear (4-1) a Georgia en un partido que comenzó perdiendo, por el gol en propia puerta de Le Normand pero que después, con un juego muy vistoso y dinámico terminó imponiéndose como se esperaba y decía la lógica, a la peleona a Georgia que se va con la cabeza muy alta al haberse clasificado, por primera vez, para  unos octavos de final en Europa.

      Ahora llega el gran desafío para España, el enfrentamiento el próximo viernes contra la anfitriona, Alemania. Ahí se verán las auténticas posibilidades de nuestra selección, que visto lo visto, promete y mucho. Esa ya serán palabras mayores, pero por juego, por actitud y por fútbol podemos y debemos mirar a los ojos a los alemanes, que no deben estar muy felices por medirse a esta España.

    Después de que Inglaterra sufriese lo suyo  ante Eslovaquia para seguir en esta Eurocopa,algo que debe a la genialidad y a esa impecable chilena de Bellingham, en el minuto 95; España no podía ser menos y alcanza los cuartos de final tras remontar el gol inicial de Georgia que fue de Le Normand en propia puerta, cuando transcurría el minuto 18. Era en  la primera emboscada de los georgianos a campo abierto.
    El gol, creó cierta incertidumbre en el cuadro español que duró lo que un caramelo en la puerta de un colegio. Fue lo que se dice, un accidente nada más, porque España comenzó el partido a toda pastilla, rematando de todos los colores y haciendo protagonista a ese gran guardameta llamado Mamardashivili que paraba todo, como  el cabezazo de Carvajal a los 10 minutos, en esa especialidad suya  de situarse al primer palo en los saques de esquina.

   El gol de Georgia hizo perder brevemente a nuestra selección, su identidad. Rodri, el patrón del centro del campo, el mariscal de la selección española, pidió tranquilidad. Esa tranquilidad llegó con su gol al borde del descanso que igualaba la contienda. No podía ser que Georgia, sin tirar una sola vez a puerta llegase al descanso ganando.

    Con el empate (1-1), de alguna forma se acabó lo que se daba para los bravos georgianos. Solo protagonizaron un susto al comienzo del segundo tiempo, llevado a cabo por Kvarastkhelia  que intentó marcar desde su campo al ver adelantando a Unai. Casi lo logra, pero sus disparo se desvió. A partir de entonces ya no hubo noticias de Georgia.

   Entonces, España comenzó a realizar ese juego tan determinante  que está practicando. No le gusta dar rodeos. Si al inicio del partido lo hizo a toda marcha, la segunda parte la comenzó apretando de lo lindo y ahogando a su rival con esas dos balas de dos jugadores extraordinarios: Nico Williams y Lamine Yamal. Muy bien acompañados por Fabián, un centrocampista como la copa de un pino, autor del 2-1, gol de cabeza en el 51 tras pase magistral y medido de Lamine.

     En Colonia, comenzó a llover, el chaparrón de juego le cayó a Georgia en forma de Nico Williams quien en el minuto 75 en una rápida contra,cabalgó en solitario para marcar un auténtico golazo que le acredita  como un jugador Top,ya  lo es, el jugador del Athletic Club. Era el 3-1.

   El colofón lo puso Dani Olmo que había sustituido a Pedri, reivindicando que tiene sitio de titular en el equipo español. Suyo fue el 4-1 que marcó de forma sutil y elegante, cerrando el encuentro. Así terminaba otro buen partido de España que se cita con Alemania en Stuttgart, el próximo viernes a partir de las seis de la tarde.   
    Alemania, la anfitriona, no debe estar muy contenta con enfrentarse a España, la selección que hasta ahora mejor está jugando en esta Eurocopa. No temblaran, pero si estarán muy preocupados.