Almeida hace caja con las privatizaciones de los parkings públicos y deja con menos recursos a los alcaldes que le sucedan

Diego Casado/eldiario.es Cambio de guion en las privatizaciones municipales. Una de las joyas más preciadas del Ayuntamiento de Madrid, los aparcamientos subterráneos del centro, serán utilizadas por el equipo de Almeida para obtener ingresos rápidos en los próximos meses, a costa de que las cuentas municipales queden mermadas durante las seis legislaturas siguientes. Lo hará exigiendo el pago de la mitad del canon de la concesión de tres espacios públicos de forma inmediata, con unos ingresos previstos de al menos 19 millones de euros.

La apuesta es un cambio claro frente a la primera legislatura del PP de Almeida, durante la que el área de Movilidad sacó a concurso la gestión de tres parkings del Ayuntamiento cuyo anterior gestión privada había vencido. En ellos obligaba a las concesionarias al pago de un canon anual, destinado a las arcas municipales durante el periodo de explotación. Ocurrió así en los casos de Santo Domingo (el consistorio cobra 786.720 euros anuales hasta 2032), El Carmen (335.000 euros durante 22 años) o Cortes (se recibirán al menos 875.000 euros anuales, pendiente de adjudicar).

Gestionar un aparcamiento en el centro es un buen negocio en Madrid: sus ingresos son elevados debido a que el espacio público es escaso y la demanda para dejar el coche bajo tierra resulta elevada, más aún desde la implantación en 2019 de Madrid Central, que restringió la circulación de vehículos de no residentes salvo en los casos en los que sus conductores acuden a un parking.

Como el negocio es jugoso y no faltan empresas que quieran gestionarlo, el superdelegado de Movilidad, Medio Ambiente y Urbanismo, Borja Carabante, ha decidido obtener más dinero líquido para el Ayuntamiento de Madrid con las tres próximas adjudicaciones, en una época en la que el crédito se ha encarecido por la subida de los tipos de interés. Lo desveló cuando sacó a concurso la gestión del macroaparcamiento de la calle Velázquez (barrio de Salamanca), en la que exige 11,5 millones como pago inicial a la empresa que quiera gestionarlo, el 50% del canon que recibirá el consistorio a lo largo de sus 25 años de explotación.

Esta licitación recibirá ofertas hasta finales de este mes, pero ya hay otras dos privatizaciones en marcha siguiendo el mismo modelo: las de los aparcamientos situados en Luna-Tudescos y en la plaza Santa Ana, ambos en el distrito Centro. En ambos casos el área de Movilidad planea ceder la gestión a las empresas durante los próximos 25 años, siguiendo el mismo modelo. En el caso del estacionamiento subterráneo de Luna, lo hará a cambio del pago de 4,6 millones de euros como canon inicial y 194.300 euros anuales a partir de 2025. Para Santa Ana las cifras serán algo menores: 2,8 millones de canon inicial y 118.800 euros al año después.

Con el modelo planteado por Almeida, el Ayuntamiento recaudará en 2024 algo más de 19 millones de euros, a costa de mermar los ingresos durante los 24 años siguientes, en los que el consistorio se llevaría 795.100 euros anuales. La operación es ventajosa para el actual alcalde, que obtendrá al final de su actual legislatura unos 21 millones de ingresos por los tres aparcamientos, dinero que podrá emplear en levantar otras infraestructuras públicas.

El área de Movilidad asegura que han cambiado el modelo porque “así se establece en el modelo económico y es más rentable para el Ayuntamiento de Madrid”, explican en respuesta a las preguntas de este periódico sobre el cambio de modelo. Pero lo cierto es que la modificación efectuada plantea pan para hoy y menos ingresos municipales hasta el año 2048, ya que el canon que recibirán los alcaldes que sucedan a Almeida será sensiblemente menor: durante la legislatura 2027-2031 (y las siguientes) el Ayuntamiento recibirá 3,18 millones de euros por estos tres aparcamientos, mientras que sin el adelanto previsto para 2024 esta cifra podría haber sido el doble, 6,36 millones.

Las cifras si la gestión fuera pública

Hagamos cuentas en los tres aparcamientos con los que el área que dirige Carabante tiene pensado hacer caja: Velázquez, Luna-Tudescos y Santa Ana. Los tres ingresaron cerca de 7 millones de euros en el año 2022, mientras que sus gastos se elevaron a 2,6 millones, según los datos publicados por el Ayuntamiento de Madrid.

¿Qué pasaría si Almeida decidiera recuperar la gestión pública de estos lucrativos aparcamientos en lugar de privatizarlos? Los ingresos iniciales podrían ser menores a corto plazo, debido a las obras de adaptación necesarias y a la ausencia del canon previsto, pero a la larga, los sucesivos alcaldes de la capital contarían con un volumen enorme de recursos económicos extra.

Lo sabe bien el área de Movilidad, que heredó la gestión del aparcamiento de Plaza de España después de que Manuela Carmena lo recuperara en el año 2017 de la gestión privada. El primer año de explotación generó un millón de euros para las arcas de la Empresa Municipal de Transportes (EMT), entidad que se hizo cargo de su explotación desde entonces. Hoy esos ingresos le sirven a la empresa municipal para comprar nuevos autobuses, como los que presentó el delegado Carabante esta misma semana.

Solo respondemos ante socios y socias: ante personas como tú que creen que nuestro trabajo importa. Por eso, si nos lees habitualmente y crees en el periodismo con valores, pedimos tu colaboración para que podamos seguir siendo independientes. Te llevará menos de un minuto y puedes hacerlo desde aquí con cuotas que van desde 1 € al mes.

Volviendo a las cifras de facturación y gastos reconocidas por el Ayuntamiento de Madrid en los aparcamientos de Velázquez, Luna-Tudescos y Santa Ana, el Ayuntamiento podría ingresar 4,26 millones de euros cada año. Sin contar posibles obras, Almeida obtendría hasta 2027 unos 15 millones de euros directos (si en todos empezara la gestión el próximo 1 de enero), una merma con respecto a los 21 millones que tiene anotados en sus planes, a cambio de legar una importante fuente de beneficios municipales a los alcaldes que le sucedan.

Para la legislatura 2027-2031 y las siguientes, sin tener en cuenta un posible incremento en los precios de las tarifas, la recaudación ascendería a los 17 millones de euros, en lugar de los 3,18 millones previstos con el actual modelo privatizador. Sumando todos los ingresos durante los 25 años previstos por las enajenaciones planeadas por el Ayuntamiento de Madrid, el consistorio se podría hacer con 106,6 millones de ingresos adicionales si decidiera revertir las privatizaciones y remunicipalizar el servicio.